30 de abril de 2018

La perturbadora vida de autores infantiles

¡Hola! Bueno, no sé en sus países pero en México el 30 de abril se celebra el Día del Niño, así que seas o no mexicano ¡Feliz día del niño!

En esta ocasión quise salir de lo tradicional y decidí hacer una entrada especial para conocer un poco de la perturbadora vida de los creadores de literatura infantil =O
Así es, porque todos tenemos un oscuro pasado o quizá no tan oscuro, pero uno nunca sabe lo que vive la persona que escribe esas lindas, inocentes y divertidas historias para niños.


Empezaré con uno de los más famosos, aunque su trabajo más reconocido no es del todo infantil. Hablo del polémico autor de “Alicia en el país de las maravillas”, Charles Lutwidge Dodgson, mejor conocido como Lewis Carroll.

No ahondaré mucho en el tema pues este personaje merece una entrada exclusiva, pero sí les diré que además de escritor Dodgson disfrutaba de la fotografía y por supuesto de retratar a jovencitas desde su niñez hasta la adolescencia, pero eso no es lo “retorcido” sino que entre sus cosas también encontraron fotografías de desnudos =S, así es, Lewis Carroll fotografiaba a niñas desnudas.

No sé cómo eran las cosas en esa época pues hay quienes lo defienden, pero a mí me pone los pelos de punta y enfurece.




Quizá a muchos no les suene el nombre de Hans Christian Andersen pero seguramente conocen sus cuentos como “El patito feo”, “La sirenita”, “La princesa y el guisante”, “El cofre volador”, “El traje nuevo del emperador”, “El ruiseñor”, “El soldadito de plomo”, “Pulgarcita”, entre otros.

Pues este hombre que a muchos niños (contándome) dio felicidad con sus historias y provocó la imaginación, en realidad no se sentía orgulloso de sus obras infantiles, lo cual es algo triste porque gracias a estos cuentos sigue siendo recordado.

Además, el pobre hombre tenía muy mala suerte en el amor pues siempre era rechazado tanto por mujeres como por hombres, ya que así como le encontraron correspondencia con hermosas mujeres también lo hicieron con algunos jóvenes.

Algunas de sus decepciones amorosas fueron plasmadas de cierta manera en sus cuentos, como es el caso de “El ruiseñor” que se inspiró en la famosa soprano Jenny Lind, mejor conocida como la ruiseñor sueca.



Por último, no podía faltar uno de los autores más famosos y mejor recordados de la literatura infantil, Roald Dahl. Autor de “Charlie y la fábrica de chocolate”, “Matilda”, “El gigante bonachón”, “Las brujas”, entre muchos otros.

La infancia del autor no fue del todo linda pues cuando era pequeño murió su hermana y poco después falleció su papá.

Posteriormente las cosas cambiaron y algo curioso es que cuando iba al colegio una fábrica de chocolates a veces mandaba cajas con sus nuevos productos para que fueran aprobados por los estudiantes, entonces Dahl soñaba con un día inventar una barra de chocolate que fuera del gusto del dueño de la fábrica. De este capítulo en su vida surgió la historia que todos conocemos.

Al pasar los años nuestro autor favorito se unió a la Royal Air Force, en donde tuvo un grave accidente al estrellarse en el desierto de Egipto, como consecuencia se fracturó el cráneo y rompió su nariz, además quedó ciego por ocho semanas.

Sin embargo, el género infantil no fue lo único que escribió sino también tuvo una exitosa carrera como escritor de macabros cuentos para adultos con tintes de humor negro. Inclusive hay series y películas basadas en estos relatos.

Pero la vida es muy injusta y así como la enfermedad le quitó a su pequeña hermana y a su padre, pasó lo mismo con una de sus hijas además de que su único hijo varón murió de hidrocefalia. Aunque éstos hechos sirvieron como impulso para que Dahl trabajara en el desarrollo de lo que más tarde se conocería como válvula de Wade-Dahl-Till, un dispositivo para ayudar a víctimas de hidrocefalia.



Espero no se hayan aburrido y díganme en los comentarios cuál es su cuento infantil favorito ;)
Los míos son algunos de H.C. Andersen =P





Entradas relacionadas:
Reseña: Charlie y el gran ascensor de cristal
Películas basadas en libros infantiles