lunes, 24 de abril de 2017

Reseña: Narcoperiodismo "La prensa en medio del crimen y la denuncia"


Autor: Javier Valdez Cárdenas
Saga: Autoconclusivo
Páginas: 268
Editorial: Aguilar
Año de publicación: 2016
  


Introducción:
“El gran error, vivir en México y ser periodista”

Hace semanas que terminé de leer este libro pero esperaba el momento adecuado para subir la reseña, sin embargo me di cuenta de que eso no pasaría y que entre más tiempo pasara yo estaría contribuyendo a la impunidad que existe en nuestro país hacia quienes ejercen el periodismo.


En el contenido de este libro encontrarán crueldad, miedo, impunidad, coraje, muerte y verdad, porque este es una ventana a lo que sucede en México y por las situaciones que pasan las personas que llevan a cada uno de ustedes la información.

Es muy triste escuchar los reclamos de la gente al asegurar que la prensa no dice las cosas, que son unos vendidos, que no sirven para nada los reporteros y prefieren creer el rumor que corre en las redes sociales o en su colonia, espero que este libro les abra los ojos y vean lo que pasa en realidad.

Trama:
Javier Valdez se dio a la tarea de hablar con reporteros, fotógrafos, camarógrafos, editores, investigadores y defensores de los derechos de los periodistas, para tomar sus testimonios y opiniones respecto a lo que sucede en el periodismo en México, cómo se ejerce, cuáles son los riesgos, y develar algunas verdades que se mantuvieron ocultas por miedo a ser el siguiente en la morgue.


Así que a través de sus páginas conocerán los testimonios de personas que ejercieron o ejercen periodismo en Tamaulipas, Guadalajara, Veracruz, entre otros, lugares en donde tu salario depende de cuántos muertos aparezcan en la noche, donde recibes una llamada para que abandones la oficina 10 minutos antes de que lleguen a rafaguearla o que no sepas en qué momento o porqué lanzaron una bomba en el periódico que trabajas.

A pesar de las historias de acoso y temor aún existe la esperanza, porque los verdaderos periodistas no pierden la convicción de informar y decir la verdad, porque cuando dejen de sentir miedo y tristeza dejarán de ser humanos y la esperanza morirá con ellos.

Me encantaría decir más sobre este libro pero ustedes deberían conocerlo por su propia cuenta, sólo les diré que los capítulos o testimonios, como prefieran verlo, que más me llegaron fueron “Tres veces exiliado” “Veracruz: el infierno tiene permiso” y “Cobrar por muerto”.

Después de las conclusiones les dejo una serie de frases tomadas del libro, es decir, de los entrevistados y el autor.

Conclusiones:
Creo que no hay mejor frase para terminar el libro que esta porque desafortunadamente las agresiones, muertes y acosos no pararán.
“La muerte sigue, entonces este libro no podrá cerrarse ni tendrá fin: puntos suspensivos sin punto final. No hay manera de contar tanto dolor”


En el libro mencionan casos de acoso, persecución, tortura y asesinato ocurridos en el estado de Veracruz durante la administración del ex Gobernador Javier Duarte de Ochoa, quien recientemente fue capturado y quizá reciba un castigo.
¿Por qué les cuento esto? Porque yo vivo en ese estado y es difícil enterarse que cada vez hay más reporteros muertos.
El día que capturaron al ex gobernador del estado vi un mensaje que me llegó al corazón: “Va por ti Ruben Espinosa, va por todos”
Si no entiendes de lo que hablo te recomiendo totalmente que leas este libro.



 
“Panochón es el reportero que, al atestiguar un hecho del crimen organizado, los delincuentes lo ubican y amenazan”

“En Guadalajara, los reporteros son obligados a borrar comentarios, críticas, denuncias y crónicas que publican en sus blogs o en redes sociales como Twitter o Facebook”

“Hay periodistas que en lo personal se esfuerzan por hacer periodismo, pero se topan con los medios para los que trabajan”

“Para un periodista, perder la sensibilidad es una forma de morir. Si no te importan los muertos, es mejor renunciar y retirarte del periodismo”

“La ley era la de ellos, los malos, porque la autoridad no existía, estaba ausente o era cómplice de los criminales”

“Eran ambientes de prohibición, en el que era un reto hacer periodismo. Un reto que podía llevarte a la muerte. Así de fácil”

“De regreso a casa, seguro se topará con sus vigilantes y con el policía que lo espera afuera de su domicilio, vestido de civil, acariciando las cachas de su pistola, para hacerse notar, para que lo vea: con enferma obsesión”

“No hay amenazas directas, pero no hacen falta, pues se colocan desconocidos junto a ti para mostrarte que van armados y saben que estás ahí, husmeando”

“Cuando estás ahí entiendes que no es paranoia, que sí pasa, que sí te siguen, que son cosas muy obvias y en ocasiones no es para hacer daño, sino que son para estar chingue y jode, chingue y jode, chingue y jode, y que te hartes”

“La violencia contra periodistas se ha vuelto costumbre, pero no sólo por los delincuentes, también ciudadanos de a pie, manifestantes y policías agreden a los reporteros, fotógrafos y camarógrafos, mientras realizamos nuestra labor”